Buenos Aires, 5 de septiembre de 2025 – La emblemática Avenida Figueroa Alcorta se ha convertido en un laboratorio vivo para la última tecnología en gestión de tráfico: semáforos inteligentes. Desde hoy, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires está probando un sistema innovador que promete optimizar el flujo vehicular y reducir significativamente los embotellamientos en una de las arterias más importantes de la ciudad. El proyecto, desarrollado por un consorcio de empresas tecnológicas locales e internacionales, se basa en un sofisticado sistema de sensores y cámaras que monitorizan en tiempo real la densidad del tráfico en cada intersección. A diferencia de los semáforos tradicionales, estos “semáforos inteligentes” ajustan la duración de las luces en función de la demanda, priorizando el flujo en las direcciones con mayor congestión. “El objetivo es lograr un tráfico más fluido y predecible,” explicó un vocero del Ministerio de Transporte porteño durante la presentación oficial. “Estos semáforos no solo reaccionan a la situación actual, sino que también aprenden patrones de tráfico y anticipan posibles cuellos de botella.” El sistema utiliza algoritmos de inteligencia artificial para analizar los datos recopilados por los sensores y cámaras, permitiendo una adaptación dinámica y en tiempo real de los tiempos de los semáforos. Además, la información se comparte con aplicaciones de navegación y sistemas de gestión de tráfico, proporcionando a los conductores datos precisos sobre el estado de las vías y rutas alternativas. Si bien la implementación se encuentra en fase de prueba en Figueroa Alcorta, las autoridades esperan que los resultados sean positivos y permitan extender la tecnología a otras zonas de la ciudad. Los primeros análisis preliminares ya muestran una reducción del tiempo de viaje en un promedio del 15% durante las horas pico. Vecinos y conductores que circulan habitualmente por la zona han manifestado opiniones divididas. Algunos celebran la iniciativa y esperan que contribuya a aliviar la congestión, mientras que otros se muestran cautelosos y señalan la necesidad de evaluar el impacto a largo plazo en el comportamiento del tráfico y la seguridad vial. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires se une así a otras metrópolis del mundo que están apostando por la tecnología para mejorar la movilidad urbana y construir ciudades más inteligentes y sostenibles. Los próximos meses serán cruciales para determinar si los semáforos inteligentes son la solución definitiva para los problemas de tráfico en la capital argentina.
Figueroa Alcorta Revoluciona el Tráfico con Semáforos Inteligentes: ¿El Fin de los Atascos en Buenos Aires?