El jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, inauguró este lunes las sesiones ordinarias de la Legislatura porteña con un discurso centrado en la seguridad y el transporte público, dos ejes centrales de su gestión. Macri no escatimó críticas hacia el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, responsabilizándolo por el aumento de la inseguridad en la Capital Federal y exigiendo una mayor coordinación entre las fuerzas de seguridad de ambas jurisdicciones. “No podemos permitir que la Ciudad se convierta en un refugio para los delincuentes que operan en la provincia”, sentenció.
El anuncio más destacado de la jornada fue la confirmación de la extensión de la red de subterráneos. Macri detalló los planes para construir nuevas estaciones y líneas, aunque no especificó plazos concretos ni el monto de la inversión necesaria. Se espera que en los próximos días se den a conocer más detalles sobre el proyecto, que busca mejorar la conectividad y reducir la congestión vehicular.
Más allá de los temas locales, el discurso de Macri también tuvo espacio para lanzar indirectas al gobierno nacional de Javier Milei y a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Si bien evitó nombrarlos directamente, Macri aludió a la necesidad de un “federalismo real” y a la importancia de que la Nación cumpla con sus compromisos financieros con la Ciudad. Asimismo, instó a una mayor colaboración en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. “Necesitamos políticas coordinadas y una visión compartida a nivel nacional para enfrentar estos desafíos”, afirmó. La inauguración de sesiones marca el inicio de un año legislativo intenso en la Ciudad, con debates cruciales sobre el presupuesto, la seguridad y el desarrollo urbano. La relación entre la Ciudad y la Nación, así como la coordinación con la Provincia, prometen ser temas centrales en la agenda política de los próximos meses.